28 de febrero de 2011

Capítulo 7: El cyborg otra vez



Estaba caminando con mi elfa a través de una pradera bellísima. Conversábamos sobre cruzar tres ciudades para llegar a la Gran Caverna, que según un mito, se ocultan ahí armaduras de cristal titánico, quizá el metal-mineral más resistente y liviano de todo el mundo. Mi corazón se encendía cada vez más que veía a Íngridir sonreír. De repente tropiezo, me caigo aparatosamente y me encuentro tembloroso con un dolor tremendo al corazón. El rostro de mi elfa se colma de angustia y comienza a apretarme las manos para que el intenso dolor se haga más ameno.

    Ahora que recuerdo, una bruja me maldijo al no querer comprarle esa poción de salud ¿Será ella la causante? Mi piel empalideció y mis ojos se tornaron rojos. Estoy totalmente seguro que fue la bruja. Al cabo de una hora desapareció pero recobró fuerzas en mi cabeza. Si no me deshago de ella quedaré lisiado y no podré estar con mi preciosa elfa.


La profesora nos miraba con cara de aburrimiento. Estábamos haciendo los tres últimos ejercicios que nos escribió en la pizarra. Lorena estaba sentada mirando su reloj como ansiando escapar de la sala de clases incluso más que nosotros. Suena el timbre y ella dice que queda para el día lunes. No tenía el mismo genio de siempre, ese genio endiablado y maldito que es característico de ella. Definitivamente algo le pasaba, me arreglo, meto mis cosas en la mochila y extraigo el libro que me ha prestado mi profe jefe. Voy caminando hacia ella y mientras me mira con una máscara seria, le digo con rigidez:


    —Señorita, el Profesor Felipe me dijo que le pasara esto. Un libro—

    —¿En serio? A ver… “Luz de Esperanza” ¡Que lindo gesto!—dice con una sonrisa. Una que nunca he visto en su rostro.

    —Es de autoayuda ese libro… le saqué fotocopia, es bien bueno—

    —Gracias Cristóbal y dale las gracias a Felipe por el libro—

    —De nada. También quiero pedirle disculpas por mi comportamiento de aquel día. De verdad—

    —No te preocupes. Creo comprender—me decía evitándome ver a los ojos. No se veía muy bien.

    —Bueno, con permiso, hasta mañana—y me retiro
 



Me voy caminando al paradero junto a Luis, que hoy lo invité a tomar el té. Mientras que al otro lado de la calle estaba Ingrid, me alcanza a ver y me saluda a lo lejos. Sentí que un aire viene a mi pecho a apretarme el corazón, y como elfa, me flecha con su mirada. Yo atino a dar ondear mi mano también. Entonces Luis me queda mirando con una sonrisa. Nos subimos al bus para llegar a mi casa.

    —¡Eres un pillo! Ja ja ja ¡Voy a ser tío! ¿Le van a llamar Luis? ¿No?—

    —Ja ja ja ¿y a qué hora que te irás de mi casa?—

    —Creo que a las 21:00… y de ahí me voy a conectar a Last Journey, quiero pasar una parte bien difícil pero contigo. Necesito tus poderes ahí—

    —Ahí estaré amigazo… ¿oye y como está Natalia?—

    —Ella quiere comerte—

    —¡¡Luis!! ¡¡Eso no se dice!!—

    —¿Qué tiene de malo?— me mira sorprendido— Le gustas mucho. Es normal enamorarse y encontrar atractivo a alguien, somos seres humanos—

    —Pero sabes que yo me fijo más en los sentimientos—

    —Lo sé… pero no pasa por alto el “envoltorio” o la “tapa del libro”—

    —Es verdad, no conozco mucho a Ingrid. Solo me gusta porque es linda y eso. Aunque debo decir que me gusta su voz y la forma en como ella trata a sus amigas y los niños de kinder. Es muy dulce—

    —¡Voy a llorar! ¡Para por favor!—sarcásticamente.


    —¿Has sabido algo de Fernando? Él ya no se junta con nosotros, creo que deberías invitarlo a que juegue fútbol. Me carga verlo tan solo y depre—

    —Ese idiota es un amargado, el otro día le quise convidar galletas pero como que ignoraba a todo el mundo. Siempre pasa sentado en la escalera. Me pregunto si se recuperará. Pobre Fernando—


Nos bajamos del bus, atravesamos el paso de cebra y llegamos a mi casa. De inmediato me cambié el uniforme. Odiaba el perfume a cuadernos y lápices, sin duda, el olor a colegio es el olor más apestoso de todos y sin siquiera ser maloliente. Luego veo a Luis conversando con mi mamá y haciéndole cariño a Thor. Una persona graciosa tiene la facultad de robar la atención.

    —Ven Lucho, ya prendí el computador—le digo.

    —A ver—subiendo las escaleras.

    —¿Has visto el blog de la Naty?—le pregunto.

    —Sí… puro yaoi nomás. Lo único bueno que tiene son los videos de fantasmas que sube. Tiene varios…. en youtube ya tiene más de 6000 suscriptores—

    —¿Por qué ella tiene tantos suscriptores y yo no? ¿Será porque es mujer?—

    —¿Quién sabe? Ella es rara y la gente se siente atraída por lo poco común—

    —Naty es linda. Pero no es mi estilo—mientras hago clic en un video de fantasmas que ella subió.

    —¿Cómo sabes que no es tu estilo? El que tengan gustos distintos no significa que no tengan química. ¡Oh mira! “Para el niño lindo Cristóbal”— entonces hago clic en ese video.

    —¡¡Diablos!! ¡Yo no soy gay! ¿Por qué me dedica un video yaoi?—

    —¿No te das cuenta Einstein que a ella le gusta imaginarse hombre?—

    —Pues Natalia me gusta más mujer… Digo ¡Sólo me gusta Ingrid!—

    —¡¡Uuuuuyyy!! Te gusta la rara ¡Decídete hombre!—

    —Estoy enamorado de Ingrid. Natalia es atractiva pero no pienso en otra chica más ¿Tú estás enamorado de alguien?—le pregunto con una cara de diablo.

    —Yo sí… pero vive muy lejos—

    —¿Qué tan lejos?— le acribillo.

    —Lejos…-- se pone a buscar algo dentro de su mochila.

    —¿Es de Iquique? ¿Es chilena?—

    —No, es española. Se llama Lucía—

    —¿No la puedo agregar al Messenger?—

    —¡NO!—

    —¿Por qué tan celoso Lucho? Es tu amiga especial… ¡SÍ!— me burlo.

    —Está bien, está bien. Mira, deja meterme al Messenger y yo te la presento. Pero esto que quede entre nosotros dos ¿Te parece?—

    —¡Claro! ¡Tú guardas el secreto de Ingrid y yo el de Lucía!—le doy un palmazo en la espalda y él inicia sesión y de repente sale un guiño de beso de Lucía.

    —¡Hooola Luchito! ¡Te estaba esperando amor mío! Tenía ganas de abrazarte, besarte y ¿por qué no? Hasta amamantarte ¡Je je! Te extrañaba… no estás tan travieso como antes ¿Qué pasa?—
   

    Cuando leí el saludo de Lucía, sentí un volcán de risa dentro de mí. Era algo entre risa y sorpresa. Jamás hubiera pensado que Luis tenía su amiguita por ahí. Está bien lejos, pero parece “divertida” como Luchito dice. Tomamos el té y luego nos fuimos a jugar fútbol con Thor. Me dio una patada en la canilla y se me formó un montículo morado bien grande. Cualquier mortal hubiera confundido ese chichón con la cabeza de Tinky Winky, entonces se había ido porque tenía asuntos pendientes con Lucía.
   
    La patada me dolió mucho así que me fui a consolar con Last Journey. Entonces inicié sesión y antes de que yo saludara a Ingrid, me había saludado la brujita.


    —¡Hola Cristóbal! ¡Te extrañé! Éste… recuerda que tenemos que ir al cine, si quieres podemos ir con Luis. Será algo entre nosotros. Recuerda que soy muy sensible y… si no vienes me voy a vengar… ¡Je je! Es broma—

    —¡Hola Naty! ¿Cómo estás? Sí, sí, no te preocupes, yo siempre cumplo con mis compromisos, será la próxima semana. De verdad. ¿Me podrías esperar?—le miento— Es que estoy ordenando mi pieza. No tardo—

    —Desordenado…— me escribe.

    —¡¡Hola mi elfita linda!! ¿Cómo has estado? ¡Cuéntame!—

    —¡Hola! Bien ¿y tú? Nada solo jugando ¿y mi caballero?—responde con bastante rapidez Ingrid.

    —¡Pero genial!—


Así se nos va toda la tarde. Hasta que de pronto veo que alguien me agrega. Es el misterioso Miguel.


    —¿Hola?—

    —¿Quién eres?—me escribe el tipo.

    —Soy Cristóbal ¿Cómo me agregaste?—

    —¡Aléjate de Ingrid!—

    —¿Qué? Ándate mejor…—

    —¡Sácate a la chingada!—    

    —¿De dónde eres?— le pregunto porque me pareció extraña esa expresión. Jamás la he oído aquí ¿Será ecuatoriano o dominicano?

    —¿y eso que te importa? Ya te dije… aléjate—

    —¡Cristóbal! ¡Cristóbal!—por otra ventana emergente estaba Ingrid —¡Es Miguel! ¡Bloquéalo ahora!— no le hice caso.

    —¿Quién es este?—

    —Es mi ex… déjame explicarte. Conocí a un chico por Internet, era tan sublime, tan bello, tan caballero… para mí era el mejor de todos. Una persona tan dulce ¿Cuándo vas a encontrar a alguien así en persona en la calle o en una sala de clases?—


    ¿Era su cibernovio? ¿Su excibernovio? ¿y por qué busca el amor de esta forma? Quizá no se da cuenta de que estoy ahí para ella y sólo ella. La sigo leyendo.


    —Nunca. Yo fui tan tonta… me enamoré sin siquiera tocar su rostro o acariciar su mano. Además… justo me estaba recuperando de mi relación, en ese tiempo, tenía mucha sed de amar y ser amada. Me da vergüenza contarte todo—

    —¿De dónde es Miguel?—

    —Es de México, vive muy lejos—


De pronto me manda un mensaje.


    —Así que tú eres el tipo… ¿por qué no te alejas?— me escribe en mayúsculas el pobre de Miguel.

    —¿De qué hablas? Sé quien eres… me lo contó todo—

    —Tú no entiendes… algún día te pasará lo mismo que a mí—

    —¿Enamorarse desde lejos?—

    —Tú no entiendes nada Cristóbal. ¿Qué hace que dos personas se quieran? Justamente, no es cuantas veces se toquen o se besen, yo creo que lo físico es complementario. Es una cuestión de alma, viene desde muy profundo de tu ser… sé que no encuentro las palabras precisas para explicarlo… pero viene de espíritu. Cuando dos personas se besan no significa que necesariamente que se amen. Pero cuando dos almas se juntan… es porque hay amor verdadero y para ello no hay fronteras, barreras o distancia—

    —Pero Ingrid ya no te quiere… Miguel… yo soy el compañero de clases de ella, por favor… quiero que la dejes de acosar—      

    —¿También te gusta?—

    —No, soy sólo su amigo…— le miento.

    —¡Genial! ¡Otro amor no-correspondido! Mira… déjanos libres por favor, perdón por ser agresivo pero es que la amo. Adiós...—

   
    ¿Otro amor no-correspondido? ¡¿No me ama?! Aunque no me quisiera, lucharía por su amor. Lo bueno es que Ingrid no tenía ningún novio. Era sólo su ex. ¡Era mi oportunidad! Era ahora o nunca… me decidí a contarle que en realidad Chrisbert soy yo. Si fallo, bueno… hay muchos peces en el mar. Ahora estoy absolutamente decidido a conquistarla. Pero ¿Cómo se tomará que yo (su compañero) soy su amor platónico? ¿Cómo se lo diré? Mañana… será mañana el gran día en que le diga todo. Espero que se lo tome bien.


    —¿Socio estás ahí?— me pregunta Luis.

    —¡Sí hermano! Dime—

    —¿Te acuerdas de Lucy? ¿La chica española? ¡Viene a Chile!—

    —¡No te creo! ¡Buena compadre! ¡Te felicito!—

    —Jejeje… me muero por conocerla ¿Cómo nos tomaremos cuando nos veamos por primera vez? Será muy lindo—


    ¿Cómo será esa sensación? De encontrarte con el amor de tu vida, más aún si nunca antes has tocado su piel… cuando lo ves en sueños o cuando abrazas tu almohada pensando en tu caballero o princesa. Luis y Lucy, están a punto de experimentar y lo digo con seguridad, el mayor cambio de todas sus vidas. Cuando ellos dos estén juntos, reiniciarán su cosmovisión y sentirán algo que nunca han sentido. No así Miguel, que está a punto de sumirse en tinieblas y su odio al amor le corroerá el alma.

    Pobre Miguel… pero por otra parte. Estoy tan cerca de cumplir con lo que quiero, decirle a Ingrid de corazón que la he estado esperando por mucho tiempo. Tengo tantos… tantos sueños. Estoy que no aguanto más, quiero decirle al mundo que la amo y estoy dispuesto a cualquier cosa para hacerlo. Sólo debo esperar hasta mañana… cuando salgamos de clases, la invitaré a caminar por un lado y le confesaré todo. Le daré un abrazo para mostrarle que mi cariño no cambia.
   
    Es ahora cuando juego con el verdadero Chrisbert y cuando conquisto de verdad a mi elfa. Ahora sí va en serio. Mañana.


No hay comentarios:

Publicar un comentario