Hoy en casa de Cristóbal me sentí pésimo. Sentí que en mi vida había un vacío enorme que sólo lleno con ganas de sexo. Pero ¿por qué me gusta tanto esto? Creo que no es normal que yo sea así, ¿realmente me gusta la pornografía? Mi mejor amigo me hizo ver lo mal que estaba. Sí sé que soy un pervertido, gracias maldito Cristóbal ¡te haré usar las máquinas de tortura que vi en Discovery Channel! ¡Ay! ¿Para qué tanto rodeo? Si soy yo, pero no puedo dejar de ver eso. Al llegar de mi casa veo a mi papá y mi tío viendo el boxeo. Estaba tan depre que ni lo quise ver. Me recosté en la cama y vi mis revistas. ¡Eran exquisitas las mujeres! ¡Para pegarles una chupadita! Pero no tenía ganas de hacerlo con brutalidad o aspereza. Sino que con dulzura y que esa chica me acurrucara en su pecho. ¡Qué idiota soy! No necesito de eso, la mujer perfecta es de la cintura para abajo. Miento… necesito a alguien.
—¡Hola Luchito! ¿Qué tal hoy?—
—Sí bien, mi amigo me empezó a regañar… no le gusta el hentai—
—Hentai Rocks! ¿Cómo puede decir eso? A todos nos gusta, ¡qué cínico! ¿Tú que piensas?—
—Sí, el hentai es bueno para desconcentrarse—
—Hoy escribí un fic ¿quieres leerlo? De todas formas igual lo subí al foro… me preguntaba si te gustaría—
—No me siento con ánimos, de verdad Lucy… Me siento extraño leyendo todo esto— le escribo.
—¡Ah ya sé lo que te pasa! ¿A que te gustaría que yo hoy fuera tu sirvienta? Eso te pone contento ¿no? ¡Je je!—
—No ahora no Lucy… estoy triste, tengo que preparar una disertación—
—¿Qué es eso?—
—Es cuando expones un tema y el profesor te evalúa. Tengo que hacer eso… disculpa Lucy, en serio, no tengo ganas de perversiones, lo siento—y cierro mi sesión.
¿Cómo pude evitarle la conversación a Lucy? La única mujer que me entiende, yo… de verdad. Empecé a ver páginas pornográficas pero ninguna de ellas me animó. El internet estaba muy aburrido, revisé los foros donde estoy registrado, pero los tontos no tienen ningún tema interesante. Sólo hablan de actualidad, videos morbosos, caídas chistosas y unos links bien pervertidos. No tenía ganas. Parecía mujer.
Me acuerdo cuando mis padres se separaron. Me dejaron a cargo de una niñera y ésta se paseaba desnuda delante de mí. Eso me provocó curiosidad y mi tío a escondidas me mostraba sus revistas. Me argumentaba que a un verdadero hombre le gustaban esa clase de cosas. Vivo en casa de mi padre y su hermano también vive aquí.
Todos los domingos me voy donde mi mamá. La quiero mucho, junto con Lucy son las dos únicas mujeres que me entienden. Me siento muy a gusto con ellas. Cuando Lucy llegue a Chile, lo primero que haré, será presentársela a mi mamá. ¡No puedo esperar!
—¡Luis! ¡Baja! ¡Hice pan con carne y cebolla!—
—¡Gracias!—le digo.
Me voy a buscar el pan. Pongo el CD de Anthrax que tanto me gusta y me empiezo a imaginar que soy Neo de Matrix, que mato a los malos y que todas las chicas del mundo están profundamente enamoradas de mí. Justo en las partes donde la batería suena más loca, es cuando mato al jefe y rescato este mundo y hacen el día de Lucho. Donde todas las Miss Universo tienen una cita conmigo ¿y Lucy?
La comienzo a ver entre todas las Miss Universo y ella aunque no es espectacularmente guapa, comienza a resaltar en mi imaginación. ¿Qué tiene ella que me encanta?
Para desconcentrarme de Lucy y de lo que Cristóbal me dijo, comienzo a revisar más de estas revistas, pero nada. Me detengo en una fotografía donde el hombre y la mujer, en pleno acto salen sonriendo, una sonrisa cómplice. Esa sonrisa de “me gusta estar a tu lado”. Las comparo con todas las otras fotografías, veo las expresiones en los rostros de los participantes pero están serios. Como si estuvieran leyendo un libro de filosofía o algo así. Vuelvo otra vez a esta pareja cómplice y creo entender qué rayos me pasa.
Proyecté en esta pareja haciendo el amor, la imagen de Lucy y yo. Entonces entendí que no se trata de sexo, sino que es una forma de expresar lo tanto que se ama una persona. Creo que eso no lo comprende ella, solo lo ve como algo que es rico. ¿Pero sin amor qué es esto? ¡Comprendí!
—¡Gracias!—le digo.
Me voy a buscar el pan. Pongo el CD de Anthrax que tanto me gusta y me empiezo a imaginar que soy Neo de Matrix, que mato a los malos y que todas las chicas del mundo están profundamente enamoradas de mí. Justo en las partes donde la batería suena más loca, es cuando mato al jefe y rescato este mundo y hacen el día de Lucho. Donde todas las Miss Universo tienen una cita conmigo ¿y Lucy?
La comienzo a ver entre todas las Miss Universo y ella aunque no es espectacularmente guapa, comienza a resaltar en mi imaginación. ¿Qué tiene ella que me encanta?
Para desconcentrarme de Lucy y de lo que Cristóbal me dijo, comienzo a revisar más de estas revistas, pero nada. Me detengo en una fotografía donde el hombre y la mujer, en pleno acto salen sonriendo, una sonrisa cómplice. Esa sonrisa de “me gusta estar a tu lado”. Las comparo con todas las otras fotografías, veo las expresiones en los rostros de los participantes pero están serios. Como si estuvieran leyendo un libro de filosofía o algo así. Vuelvo otra vez a esta pareja cómplice y creo entender qué rayos me pasa.
Proyecté en esta pareja haciendo el amor, la imagen de Lucy y yo. Entonces entendí que no se trata de sexo, sino que es una forma de expresar lo tanto que se ama una persona. Creo que eso no lo comprende ella, solo lo ve como algo que es rico. ¿Pero sin amor qué es esto? ¡Comprendí!
A veces en la noche lloro en mi soledad. Porque no tengo a ninguna chica algo con que compartir. Ni siquiera se dignan en darme un beso para saludar. Creen que soy una especie de monstruo… o creen que no tengo sentimientos. Ellas cuando se ríen de mí me pasan a llevar. Pero como soy un chico alegre tengo que aceptar las cosas. No quiero pelear, es algo que no me gusta. Todos me dicen que soy el más gracioso, es verdad, paso la mayor parte del día riéndome y haciendo chistes, pero en realidad… soy más serio de lo que todo el mundo cree.
No quiero ser igual que mi papá o mi tío; tipos machistas. Mi papá era muy dictatorial. Llegaba borracho a la casa y mi mamá como loca trapeaba el piso. A ella le reventó la cara de una cachetada el muy cobarde. Un día todo terminó en una gran pelea porque mi mami supo que él le era infiel. Se divorciaron y yo, todavía tengo esa sensación de amargura.
A mi tío le pasó lo mismo y entre los dos envilecían a las mujeres con sus palabras. Cuando lo más extraño es que ellos fueron infieles. ¡Qué cobardes! No quiero ser así. Quiero cambiar para que las niñas del curso no hablen mal de mí y también por mi mamá y Lucy. Por fin me di cuenta de lo que me pasaba. Necesitaba hablar con mi socio. Enciendo al computador y tras un año de ausencia me meto a Last Journey nuevamente. Me encuentro a Cristóbal conectado y se disculpa conmigo por “ser crudo”. A veces es necesario ser así con los amigos.
A mi tío le pasó lo mismo y entre los dos envilecían a las mujeres con sus palabras. Cuando lo más extraño es que ellos fueron infieles. ¡Qué cobardes! No quiero ser así. Quiero cambiar para que las niñas del curso no hablen mal de mí y también por mi mamá y Lucy. Por fin me di cuenta de lo que me pasaba. Necesitaba hablar con mi socio. Enciendo al computador y tras un año de ausencia me meto a Last Journey nuevamente. Me encuentro a Cristóbal conectado y se disculpa conmigo por “ser crudo”. A veces es necesario ser así con los amigos.
— Nunca cambias Luis, ¡Ja ja!—
—Te equivocas… me hiciste pensar… en algo muy profundo… me hiciste pensar en eso. No me sirvió el regaño, creo… pero gracias por el consejo. Estarías muy bien para tener un programa en la tele—
—y tú estás bueno para que una mujer te dé en la cabeza con un uslero, mientras llegas tarde, borracho y lleno de marcas de lápiz labial—le dije en broma.
—No, no, amigo. Eso sí que no--
—¿Por qué no?—
—¡Qué se yo!— le escribo aparentando que no sabía nada.
Sí sabía. Tenía pleno conocimiento de lo que yo estaba sintiendo, pero me da miedo exteriorizar que la paso mal. No soy ningún monstruo, soy una persona con falta de cariño que se compensa. No estoy hecho de piedra. Yo, por mi mamá y Lucy soy capaz de cualquier cosa. No seré como mi padre… seré un caballero. Las amo con toda mi alma.

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