Si en la historia de Cristóbal, se ve el lado lindo y maravilloso de aquel mágico sentimiento, en la historia de Miguel es todo lo contrario. A medida que el mundo de Cristóbal e Ingrid se ilumina más, el de Miguel se atesta de oscuridad.
Con el mismo tono de humor que en su parte anterior (La estalactita de hielo) les invito viajar al lado doloroso del amor. Esta parte está especialmente dedicada a quienes se sienten solos y sufren. Gracias.
Soy un cyborg. Me han reconstruido para la guerra, pero no para ésto. El destino me estaba jugando la peor broma de todas. He viajado por cientos de dimensiones, he cruzado de un punto al otro en el multiverso, he navegado por galaxias enteras. Me esforcé más que ningún otro oficial de la Alianza Galáctica y no pude encontrar la codiciada estrella de antineutrones. Fallé en la lucha contra el invasor alienígena. La estrella se evaporó. Sin embargo un día, el radar detectó una y paré en un mundo maravilloso que la orbitaba, así encontré a mi amor. Luego lo perdí y mi vida se transformó en un infierno. Mi nave advirtió que no podía sostenerme en ese mundo y fui enviado de vuelta a la sala de operaciones. Mientras las dos facciones se acercan a mi sector, sólo me pregunto que será de mí.
Si el mundo fuera una bestia no cabe duda que yo tendría una escopeta. Sólo hay odio en mi corazón. No soy yo, no creo que yo sea malvado. El mundo me ha hecho un odioso. ¿Se imaginan? Mis compañeros son todos unos vagos, los profesores pues sólo se quedan ahí paradotes mandándonos tareas y yo que pensaba que la prepa iba a ser distinta. Es mejor ser agresivo antes que ser un sumiso lamebotas, no me dejaré avasallar por nadie, se los digo, por nadie. Ni siquiera por una mujer. Esta vez no seré su títere, me desvelo pensando en ella, en cambio ella nunca piensa en mí. No debió ser así... es injusto que venga otro tipo y te arrebate todo el universo.
Ingrid era todo para mí. Me hacía olvidar de lo cruel y malvado que es este mundo ¿Por qué me enamoró y luego se fue? Esa tipa me manipuló bien feo ¿Cómo se atreve a jugar con mi corazón? La veía por webcam, nos escribíamos cartas, nos mandábamos mensajitos ¿Qué loco verdad? Incluso le regalé un Stitch de peluche más un libro de Carlos Cuauthémoc pues andaba deprimida. Un año antes que apareciera ese Chrisbert. Las cosas cambian de forma estrepitosa. Qué peor puñal que el de Ingrid. Me ahogo en un pozo de amargura pero sigo adelante.
Me llamo Miguel. Tengo 17 años y soy mexicano. Soy portero en el club deportivo de mi vecindario, actualmente somos los campeones del estado de Durango. Mi única motivación de seguir bien es: Mech Raiders. Ahí puedes patearle el trasero a todos quienes se quieran cruzar en tu camino, construir civilizaciones tecnológicamente avanzadas ¿y por qué no? Encontrarme a una hermosa princesa alienígena.
—¡Buen día hijo! ¿Por qué esa cara?—
—Perdimos mamá. Nos fue mal. No iremos a Monterrey— lo digo intentando sacar la tristeza.
—¡Dios mío! ¡Ay! Lo siento mijo, ¿qué puedo hacer por ti? Dime—
—Nada. Pues yo me iré a jugar—
Acabamos de perder en cuartos de final en fútbol. No podremos ir al campeonato nacional que será en Monterrey. Qué coraje me da porque soy el mejor portero del estado. Sólo necesito buenos defensas y Andrés es precisamente todo lo opuesto. Discutimos como dos lobos rabiosos después del juego. Lo peor de todo es que, es mi compañero de clases. Es otra razón por la que odie tanto la prepa también.
Llego a casa, sudado, mi madre me saluda esperando un buen resultado, algo que no pude ocultar. He perdido. Mi vida se transforma en un pedazo de carbón. Entro al baño y me doy un regaderazo. Huelo un jabón que tiene olor a manzana, paso la lengua y me doy cuenta que fue una idea, digna de alguien menso. Casi tanto como la bola de idiotas que tengo como compañeros y jugadores de mi equipo. Me duele todos los días. ¡Ya qué! Pues a seguir sobreviviendo. Salgo de la ducha y me visto.
— ¿Jugarás Mario Bros.?—
—¿Por qué el único videojuego que conocen todas las madres del mundo es el Mario? ¿Qué otro conoces?—
—Em... éste pues, ¿Tetris? Son unas piececitas que giran ¿no? Qué lindo juego, hijo—
—No mamita. Este juego se llama 'Mech Raiders'—
Le explico toda la historia sobre el mejor RPG de todos los tiempos, otro segundo más y le explota la cabeza a la pobre de mi madre. Es verdad que Last Journey lo supera en número de usuarios, sin embargo es la calidad del juego y no la cantidad. Aquí puedes ser un soldado en una de los bandos que pretende conquistar la galaxia, yo por ejemplo, soy un cyborg, es decir un tipo duro de matar que fue reconstruido porque casi muere en la guerra. Hay otros tipos de clases de guerrero: capitán de astronave, alienígena, robot, etcétera. Inicio mi sesión.
—¡Miguel! ¡Amigo! ¿Cómo estás? ¡Te extrañé!
—Perdimos Nayeli, adiós campeonato. Sólo era para los tres primeros lugares—
—No sé qué decir Miguelito. Oí que Andrés y tú casi acaban a golpes. ¿Qué pasó? No quiero que peleen, me da miedo, ese chico tiene varios amigos y siempre andan juntos, además es más alto que tú, mide 1'86. Mejor evita los pleitos—
—Tonterías... si viene por mí, pues tendré que responder—
Me protege muchísimo, como quiero a esta chiquita. Ella es Nayeli, la única persona en el mundo que me comprende a la perfección, nos conocimos en Mech Raiders, de casualidad me enteré que se mudó desde México hasta mi ciudad: Durango. Al parecer en la capital se sentía tan sola como yo. Somos parecidos, salvo porque ella es muy dulce y yo soy muy agrio, por lo menos juntos tenemos toda una gastronomía de cosas. Asistimos a la misma prepa, nos conocimos hace tres años pero el año pasado se vino acá debido al trabajo de su padre.
—El Clan Brasil cada vez se está haciendo más fuerte y los venezolanos nos están pisando los talones. ¡Ha sido genial! Cada vez nos ponemos más fuertes, amiga—
—¡Ha sido divertido Miguelito! Esta capitana se va a dormir. Ya es muy tarde y mañana tenemos clases... debo irme, adiós amigo—
Cierra su sesión, juego un rato y luego me voy a dormir. En mi sueño veo a esa dulce elfa, acariciándome... acurrucándome entre sus brazos ¿Por qué te has ido de mi vida, Ingrid? Él no te puede amar como yo te amo. ¿Para qué estoy con estas cosas? Sabemos que el amor no es inteligente. Odio el amor. Odio al mundo.
—¡Hijo! Es hora del colegio. Ándele—
—Maldito sistema educativo. Siempre molestándonos. Sólo quiero ser feliz... no quiero ir—
—Ve o no tendrás Tetris y va en serio. Me da coraje que te pongas así de holgazán—
—Es Mech Raiders... sí bueno, iré... iré... gracias vida por darme otro día de tortura ¿y qué tal si me pones clavos ardientes entre medio de las uñas y me dejas acá jugar sin ir a ninguna parte?—
—¡Miguel! Ve antes que cambie de opinión... —
Pues no me quedó otra que ir, sino me cancelaban el juego. Parece que las madres del mundo tuvieran algo personal con los videojuegos, ¿será que Ryu le vio los chones a mi mamá? Tal vez Donkey Kong se comió toda la cena mientras ella la preparaba. Definitivamente es algo personal. Las madres deben pensar que Mario tiene toda la culpa por corromper a la juventud, deberían actualizarse. Sería la paz mundial si jugaramos Mech Raiders. Last Journey es una porquería.
Iba a saludar a mi amiga Nayeli, pero me doy cuenta de que algo no andaba bien en su rostro.
—¡¡Miguel!! ¡¡Miguel!! ¡Cuidado con Andrés! Viene muy furioso el día de hoy... ¡Por favor cuidado!—
—¡ JA ! ¿Crees que ese pendejo me asusta? Si quiere pelea, pues con gusto le daré unas pataditas— para tratar de dejarle en claro a mi querida amiga que no le tengo miedo, le desafío —¡Oye tú! Andrés... ¡Estamos afuera del campeonato! ¿Estás contento, perdedor?—
—El jotito de Miguel... te recuerdo que el deber del portero es bloquear los goles, pero que mal que tengamos una gallinita en vez de un portero de verdad. Te deberían expulsar por ser tan malo—
—Ven y dime eso en la cara. Si quieres pelear te esperaré después de clases. No faltes— y Nayeli me abraza mirando feo al idiota de Andrés. Realmente se preocupaba por mí.
—No digas estupideces Miguel y no le digas a la putita de tu amiga que te defienda—
—¡Con mi amiga no te metas! Eres un...—
—Ahora no. Luego...— y Andrés se va del lugar.
—Nayeli, amiga siento haberte metido en esto. Por favor no quiero que te involucres, te quiero. Vete de aquí, haré lo posible por no pelear, en serio— le miento a mi amiga para que no se preocupe.
Pasan las clases. Veo la hora y queda poquísimo para la pelea. Llega el momento, todos nos retiramos y me voy hacia el paradero del autobús. El padre de Nayeli la pasa a buscar de forma inmediata, lamentablemente no la veo después de clases. Sólo la veo por Mech Raiders. Qué bien que se fue con tantos malnacidos como Andrés fungiendo en la preparatoria. De modo sigiloso, observo a todas partes con el objetivo de captar siquiera un mínimo movimiento. No hay nada así que vuelvo a caminar.
—¡¡MUERE MIGUEL!!—
Siento el grito e instantáneamente, un dolor en mi espalda que llega a aturdir mi cuerpo entero. Todo me da vueltas y caigo aparatosamente, la superficie irregular del concreto llega a raspar mis codos y antebrazos. Derribado y confuso, abro los ojos y en contraluz distingo la figura de mi equipo de fútbol y de la preparatoria tan familiar: Andrés. El cobarde me atacó por la espalda, traté de reincorporarme y este tipo me da un puñetazo en la cara. Tal es la magnitud, que me revienta la mejilla con la fuerza del golpe, comienzo a sentir un líquido cálido en boca además de ardor y tensión en mis músculos.
—¡Mira como te ves! No luces muy bien Miguel ¿Donde están tus amigos?—
—¿Qué te importa hijo de puta?— voy a atacarlo pero me da otra patada y caigo de rodillas.
—¡Qué patético eres! Tanto como tu amiga. Es una lástima que sea tan... especial...—
—No voy a permitir que molestes a mi única amiga en el mundo— escupo sangre — se ve que entre más altos, más estúpidos... jajaja... no te sirve para nada en fútbol, será mejor que te vayas a molestar a otra parte. Para el fútbol no sirves— y me agarra de la camisa.
—¡Haré que te tragues tus palabras! ¿Me oíste?— al borde de asfixiarme con su fortaleza griega, reacciono y le doy un rodillazo en los huevos. Me suelta y casi de forma automática me da otro golpe y yo, al borde de estar inconsciente quedo tumbado boca abajo, comienzo a sentir dolor como nunca antes en toda mi vida.
En un intento por rematarme, me voltea. Por suerte al yacer en el frío piso, encontré una piedra puntiaguda, la recojo. Me logra levantar de ambos brazos y comienza a decirme algo que no logro a comprender, estira su brazo para golpearme y con todas las fuerzas que me quedaban le doy con la roca en su cara, luego le golpeo en su cabeza. Como parecía lógico, cayó como una torre de naipes, empezó a sangrar a caudales y quedó sentado, con la mirada perdida mirando aquella calle a través de la sangre que coloreaba su cara.
Me voy de ahí, abro la puerta con las llaves y me dirijo a mi recámara, duermo... duermo... y el tiempo pasa, mi madre pregunta por mí, el aspecto de zombi que tengo. Le respondo que me caí y necesito varios días en cama. Afortunadamente el tiempo es sabio. Me quedo dormido hasta el otro día, falté a clases y luego inicié sesión en Mech Raiders.
—¡Miguel! ¡Hola! Éste... quería saber cómo te encuentras. Estaba preocupada por ti, ya sé que tuviste una pelea con Andrés, él fue a parar al hospital... Miguel. por favor ¿puedes conectarte?—
—¡Jajaja! Así que Andrés llegó al hospital. Me alegra saber que está más fregado que yo. Está bien... me estaré en el juego, nos estamos viendo—
Enciendo la compu y recibo un mail de Last Journey. Es "Naty-Akuryo", hace mucho tiempo intenté hablar con ella para averiguar sobre Ingrid y el otro. ¿Qué habrá pasado como para querer comunicarse conmigo?
Ingrid era todo para mí. Me hacía olvidar de lo cruel y malvado que es este mundo ¿Por qué me enamoró y luego se fue? Esa tipa me manipuló bien feo ¿Cómo se atreve a jugar con mi corazón? La veía por webcam, nos escribíamos cartas, nos mandábamos mensajitos ¿Qué loco verdad? Incluso le regalé un Stitch de peluche más un libro de Carlos Cuauthémoc pues andaba deprimida. Un año antes que apareciera ese Chrisbert. Las cosas cambian de forma estrepitosa. Qué peor puñal que el de Ingrid. Me ahogo en un pozo de amargura pero sigo adelante.
Me llamo Miguel. Tengo 17 años y soy mexicano. Soy portero en el club deportivo de mi vecindario, actualmente somos los campeones del estado de Durango. Mi única motivación de seguir bien es: Mech Raiders. Ahí puedes patearle el trasero a todos quienes se quieran cruzar en tu camino, construir civilizaciones tecnológicamente avanzadas ¿y por qué no? Encontrarme a una hermosa princesa alienígena.
—¡Buen día hijo! ¿Por qué esa cara?—
—Perdimos mamá. Nos fue mal. No iremos a Monterrey— lo digo intentando sacar la tristeza.
—¡Dios mío! ¡Ay! Lo siento mijo, ¿qué puedo hacer por ti? Dime—
—Nada. Pues yo me iré a jugar—
Acabamos de perder en cuartos de final en fútbol. No podremos ir al campeonato nacional que será en Monterrey. Qué coraje me da porque soy el mejor portero del estado. Sólo necesito buenos defensas y Andrés es precisamente todo lo opuesto. Discutimos como dos lobos rabiosos después del juego. Lo peor de todo es que, es mi compañero de clases. Es otra razón por la que odie tanto la prepa también.
Llego a casa, sudado, mi madre me saluda esperando un buen resultado, algo que no pude ocultar. He perdido. Mi vida se transforma en un pedazo de carbón. Entro al baño y me doy un regaderazo. Huelo un jabón que tiene olor a manzana, paso la lengua y me doy cuenta que fue una idea, digna de alguien menso. Casi tanto como la bola de idiotas que tengo como compañeros y jugadores de mi equipo. Me duele todos los días. ¡Ya qué! Pues a seguir sobreviviendo. Salgo de la ducha y me visto.
— ¿Jugarás Mario Bros.?—
—¿Por qué el único videojuego que conocen todas las madres del mundo es el Mario? ¿Qué otro conoces?—
—Em... éste pues, ¿Tetris? Son unas piececitas que giran ¿no? Qué lindo juego, hijo—
—No mamita. Este juego se llama 'Mech Raiders'—
Le explico toda la historia sobre el mejor RPG de todos los tiempos, otro segundo más y le explota la cabeza a la pobre de mi madre. Es verdad que Last Journey lo supera en número de usuarios, sin embargo es la calidad del juego y no la cantidad. Aquí puedes ser un soldado en una de los bandos que pretende conquistar la galaxia, yo por ejemplo, soy un cyborg, es decir un tipo duro de matar que fue reconstruido porque casi muere en la guerra. Hay otros tipos de clases de guerrero: capitán de astronave, alienígena, robot, etcétera. Inicio mi sesión.
—¡Miguel! ¡Amigo! ¿Cómo estás? ¡Te extrañé!
—Perdimos Nayeli, adiós campeonato. Sólo era para los tres primeros lugares—
—No sé qué decir Miguelito. Oí que Andrés y tú casi acaban a golpes. ¿Qué pasó? No quiero que peleen, me da miedo, ese chico tiene varios amigos y siempre andan juntos, además es más alto que tú, mide 1'86. Mejor evita los pleitos—
—Tonterías... si viene por mí, pues tendré que responder—
Me protege muchísimo, como quiero a esta chiquita. Ella es Nayeli, la única persona en el mundo que me comprende a la perfección, nos conocimos en Mech Raiders, de casualidad me enteré que se mudó desde México hasta mi ciudad: Durango. Al parecer en la capital se sentía tan sola como yo. Somos parecidos, salvo porque ella es muy dulce y yo soy muy agrio, por lo menos juntos tenemos toda una gastronomía de cosas. Asistimos a la misma prepa, nos conocimos hace tres años pero el año pasado se vino acá debido al trabajo de su padre.
—El Clan Brasil cada vez se está haciendo más fuerte y los venezolanos nos están pisando los talones. ¡Ha sido genial! Cada vez nos ponemos más fuertes, amiga—
—¡Ha sido divertido Miguelito! Esta capitana se va a dormir. Ya es muy tarde y mañana tenemos clases... debo irme, adiós amigo—
Cierra su sesión, juego un rato y luego me voy a dormir. En mi sueño veo a esa dulce elfa, acariciándome... acurrucándome entre sus brazos ¿Por qué te has ido de mi vida, Ingrid? Él no te puede amar como yo te amo. ¿Para qué estoy con estas cosas? Sabemos que el amor no es inteligente. Odio el amor. Odio al mundo.
—¡Hijo! Es hora del colegio. Ándele—
—Maldito sistema educativo. Siempre molestándonos. Sólo quiero ser feliz... no quiero ir—
—Ve o no tendrás Tetris y va en serio. Me da coraje que te pongas así de holgazán—
—Es Mech Raiders... sí bueno, iré... iré... gracias vida por darme otro día de tortura ¿y qué tal si me pones clavos ardientes entre medio de las uñas y me dejas acá jugar sin ir a ninguna parte?—
—¡Miguel! Ve antes que cambie de opinión... —
Pues no me quedó otra que ir, sino me cancelaban el juego. Parece que las madres del mundo tuvieran algo personal con los videojuegos, ¿será que Ryu le vio los chones a mi mamá? Tal vez Donkey Kong se comió toda la cena mientras ella la preparaba. Definitivamente es algo personal. Las madres deben pensar que Mario tiene toda la culpa por corromper a la juventud, deberían actualizarse. Sería la paz mundial si jugaramos Mech Raiders. Last Journey es una porquería.
Iba a saludar a mi amiga Nayeli, pero me doy cuenta de que algo no andaba bien en su rostro.
—¡¡Miguel!! ¡¡Miguel!! ¡Cuidado con Andrés! Viene muy furioso el día de hoy... ¡Por favor cuidado!—
—¡ JA ! ¿Crees que ese pendejo me asusta? Si quiere pelea, pues con gusto le daré unas pataditas— para tratar de dejarle en claro a mi querida amiga que no le tengo miedo, le desafío —¡Oye tú! Andrés... ¡Estamos afuera del campeonato! ¿Estás contento, perdedor?—
—El jotito de Miguel... te recuerdo que el deber del portero es bloquear los goles, pero que mal que tengamos una gallinita en vez de un portero de verdad. Te deberían expulsar por ser tan malo—
—Ven y dime eso en la cara. Si quieres pelear te esperaré después de clases. No faltes— y Nayeli me abraza mirando feo al idiota de Andrés. Realmente se preocupaba por mí.
—No digas estupideces Miguel y no le digas a la putita de tu amiga que te defienda—
—¡Con mi amiga no te metas! Eres un...—
—Ahora no. Luego...— y Andrés se va del lugar.
—Nayeli, amiga siento haberte metido en esto. Por favor no quiero que te involucres, te quiero. Vete de aquí, haré lo posible por no pelear, en serio— le miento a mi amiga para que no se preocupe.
Pasan las clases. Veo la hora y queda poquísimo para la pelea. Llega el momento, todos nos retiramos y me voy hacia el paradero del autobús. El padre de Nayeli la pasa a buscar de forma inmediata, lamentablemente no la veo después de clases. Sólo la veo por Mech Raiders. Qué bien que se fue con tantos malnacidos como Andrés fungiendo en la preparatoria. De modo sigiloso, observo a todas partes con el objetivo de captar siquiera un mínimo movimiento. No hay nada así que vuelvo a caminar.
—¡¡MUERE MIGUEL!!—
Siento el grito e instantáneamente, un dolor en mi espalda que llega a aturdir mi cuerpo entero. Todo me da vueltas y caigo aparatosamente, la superficie irregular del concreto llega a raspar mis codos y antebrazos. Derribado y confuso, abro los ojos y en contraluz distingo la figura de mi equipo de fútbol y de la preparatoria tan familiar: Andrés. El cobarde me atacó por la espalda, traté de reincorporarme y este tipo me da un puñetazo en la cara. Tal es la magnitud, que me revienta la mejilla con la fuerza del golpe, comienzo a sentir un líquido cálido en boca además de ardor y tensión en mis músculos.
—¡Mira como te ves! No luces muy bien Miguel ¿Donde están tus amigos?—
—¿Qué te importa hijo de puta?— voy a atacarlo pero me da otra patada y caigo de rodillas.
—¡Qué patético eres! Tanto como tu amiga. Es una lástima que sea tan... especial...—
—No voy a permitir que molestes a mi única amiga en el mundo— escupo sangre — se ve que entre más altos, más estúpidos... jajaja... no te sirve para nada en fútbol, será mejor que te vayas a molestar a otra parte. Para el fútbol no sirves— y me agarra de la camisa.
—¡Haré que te tragues tus palabras! ¿Me oíste?— al borde de asfixiarme con su fortaleza griega, reacciono y le doy un rodillazo en los huevos. Me suelta y casi de forma automática me da otro golpe y yo, al borde de estar inconsciente quedo tumbado boca abajo, comienzo a sentir dolor como nunca antes en toda mi vida.
En un intento por rematarme, me voltea. Por suerte al yacer en el frío piso, encontré una piedra puntiaguda, la recojo. Me logra levantar de ambos brazos y comienza a decirme algo que no logro a comprender, estira su brazo para golpearme y con todas las fuerzas que me quedaban le doy con la roca en su cara, luego le golpeo en su cabeza. Como parecía lógico, cayó como una torre de naipes, empezó a sangrar a caudales y quedó sentado, con la mirada perdida mirando aquella calle a través de la sangre que coloreaba su cara.
Me voy de ahí, abro la puerta con las llaves y me dirijo a mi recámara, duermo... duermo... y el tiempo pasa, mi madre pregunta por mí, el aspecto de zombi que tengo. Le respondo que me caí y necesito varios días en cama. Afortunadamente el tiempo es sabio. Me quedo dormido hasta el otro día, falté a clases y luego inicié sesión en Mech Raiders.
—¡Miguel! ¡Hola! Éste... quería saber cómo te encuentras. Estaba preocupada por ti, ya sé que tuviste una pelea con Andrés, él fue a parar al hospital... Miguel. por favor ¿puedes conectarte?—
—¡Jajaja! Así que Andrés llegó al hospital. Me alegra saber que está más fregado que yo. Está bien... me estaré en el juego, nos estamos viendo—
Enciendo la compu y recibo un mail de Last Journey. Es "Naty-Akuryo", hace mucho tiempo intenté hablar con ella para averiguar sobre Ingrid y el otro. ¿Qué habrá pasado como para querer comunicarse conmigo?
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